Escrachó en redes a la pediatra de su hija en Verónica y la Justicia bonaerense la obligó a pedir disculpas públicas. Todos los detalles del caso.
Una mujer de Verónica, partido de Punta Indio, deberá cargar con las consecuencias de un escrache que terminó en la Justicia: tras hostigar durante días a la pediatra que atendió a su hija de 18 meses, fue obligada a pedir perdón en Facebook, Instagram y WhatsApp. El fallo surgió de un acuerdo alcanzado en la Secretaría de Conciliación y Mediación Penal de la Procuración bonaerense, que evitó que la causa avanzara al fuero penal por amenazas e injurias.
La víctima del hostigamiento es María Florencia Rodas, de 38 años, médica del área de Pediatría del hospital "Guillermo Hernández" de Verónica, Punta Indio. La presión que sufrió en redes terminó por hacerla renunciar: no soportó el escrutinio constante de otros padres en una localidadz donde cualquier conflicto se viraliza en cuestión de horas.

De una consulta de guardia a las amenazas
Todo empezó el 19 de octubre de 2025, Día de la Madre. C.M., cuyo nombre completo consta en el expediente, llevó a su bebé con fiebre a la guardia. Rodas la examinó, no halló signos de gravedad y recomendó control sin medicación.
Tres horas más tarde, la madre volvió a la guardia y exigió una intervención más urgente: "Sigue con fiebre, la van a dar convulsiones. Hay que hacer algo." La tensión escaló al punto de que otros trabajadores del hospital debieron intervenir para evitar un contacto físico, mientras un familiar de la mujer se sumaba al reclamo.
Esa misma noche, C.M. difundió en sus redes el nombre, apellido y fotografías de la pediatra. La crítica mutó rápido en amenaza directa: "te vamos a esperar a la salida", escribió, además de advertir que recurriría al intendente para pedir sanciones.
"Sos una mala médica. No tenés ni idea. No podés estar ahí. Nos maltrataste. Ya vas a ver lo que te va a pasar."
El hostigamiento se sostuvo durante varios días y tensó el clima en toda la comunidad.
Disculpas bajo indicación judicial
La mediación se cerró el 7 de julio, por videollamada desde La Plata. De un lado, Rodas, asistida por la abogada Stefanía Alba Nájera; del otro, C.M., que se presentó sin patrocinio de la Unidad Funcional de Defensa.
El acuerdo fue estricto: la denunciada tenía 24 horas para publicar disculpas en Facebook, Instagram y WhatsApp, con el nombre completo de la profesional y el hospital involucrado. El texto lo redactó la representante legal de Rodas, y su cumplimiento debía acreditarse con capturas de pantalla enviadas a la mediadora. Si C.M. incumplía, el acuerdo caía y la causa podía volver a la vía penal.
Cinco días después de la firma, C.M. publicó el descargo desde su perfil de Facebook, identificado como Cande Machado. Reconoció que sus publicaciones habían dañado el honor y la imagen de la médica, admitió que cuestionar su desempeño fue un error —ya que había actuado "de manera protocolar, correcta y sin omitir acción alguna"— y se comprometió a no repetir la conducta.

"Los médicos estamos siendo maltratados"
Para Rodas, el papel firmado no cierra la herida: "Me hizo mucho daño en su momento y la pasé muy mal. No quiero que esto vuelva a suceder. En las guardias y los lugares de atención los médicos estamos siendo maltratados de manera indebida. A veces los padres buscan alguna solución que la medicina no puede ofrecer, y cargan contra nosotros", declaró a Clarín.
"Me complicó también desde lo económico porque tuve que dejar un trabajo", agregó, y explicó que decidió avanzar con la denuncia para que otros profesionales de la salud no atraviesen lo mismo.
Médica desde 2016 y hoy al frente de un consultorio particular en La Plata, Rodas sostiene que el maltrato en redes no queda en lo virtual: tiene consecuencias reales, laborales y económicas. El expediente, de hecho, deja un precedente claro: las publicaciones que afectan el honor, la reputación y el ejercicio profesional de terceros pueden derivar en responsabilidades legales.
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